Para hacerse una idea de quiénes rodean al obispo Fernando Lugo, basta preguntar quiénes fueron los principales colaboradores del dictador Stroessner.
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Otro grupo de 37 campesinos fueron arrestados en la tarde de ayer en la colonia San Vicente, en San Pedro.
El operativo represivo, en un procedimiento que ya se hizo consuetudinario en la idílica república burguesa del obispo de los pobres, fue encabezado por las fiscalas Ninfa Mercedes Aguilar, de Santa Rosa del Aguaray, y Dominga Benítez, de San Pedro de Ycuamandyyú.
Los detenidos fueron trasladados a las mazmorras del clerofascismo y quedaron librados a su suerte en la comisaría 18 de Santa Rosa.
Las fuerzas represivas del gobierno del obispo Fernando Lugo, destruyeron también 10 ranchos de carpas, de los humildes labriegos, entre el llanto de las mujeres y los niños.
Unos 40 efectivos policiales, fuertemente armados, entre policías, antimotines y fuerzas especiales, bajo la dirección del jefe de orden y seguridad del departamento de San Pedro, Crio. Ppal. Francisco González, participaron del operativo inquisitorial y represivo, con la acostumbrada brutalidad.
Sin ningún miramiento, procedieron al desalojo y posterior detención de los ocupantes de la tierra propiedad de la Inmobiliaria Gorostiaga SA, ubicada en la zona conocida como San Marcos, de la colonia San Vicente, a unos 55 km al este del cruce Gral. Resquín.
TORTURAS Y ENVENENAMIENTO EN CENTRO DE DETENCIÓN
La abogada Raquel Talavera, quien denunció al gobierno del obispo por torturas en centros de detención ante la CIDH, realizó una nueva denuncia ayer, en este caso de intoxicación en un centro de detención.
El atentado afecta a Alcibiades Oviedo, otro detenido en un supuesto secuestro, quien se suma a la denuncia de torturas contra la detenida Carmen Villalba, por la cual el gobierno del obispo Fernando Lugo se encuentra ya denunciado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Todos estos hechos sólo hacen que se agite el fantasma de la insurgencia en Paraguay, donde ya aparecieron grupos reivindicando la lucha armada.
LOS DEMONIOS DEL OBISPO, AYER DEMÓCRATAS DEL DICTADOR
El 28 de febrero de 1968, dos semanas antes de las elecciones nacionales, fueron apresados Saturnina Almada y Alfonso Silva, los primeros presos políticos de un "proceso democrático". Era ya una "transición" avalada por conocidos héroes contemporáneos como Mochito Morales, Luis María Argaña, José Félix Fernández Estigarribia, Carlos A. González, R. Campos Cervera, J.C. Zaldívar y Domingo Laíno, entre otros, amén de algunos sobrevivientes de la patria periodística de aquellos tiempos.
Entrevistado por los cronistas de la época, uno de estos próceres alegó en su defensa que tardó una década en darse cuenta que el gobierno de Stroessner tenía un cariz dictatorial. Su descubrimiento, de pura casualidad, coincidió con el fallo desfavorable del jefe de la policía política Pastor Coronel a favor del grupo de Fulvio Hugo Celauro y Serviliano Alonso Peralta, en audiencia de conciliación entre liberales solicitada por los interesados y realizada en el mismo Departamento de Investigaciones, a partir de las 19 y 30 horas del 18 de Enero de 1977 (Archivos del Terror, libro P34).
Algunos de los consagrados luchadores también tardaron décadas en notar que el gobierno de Stroessner tenía un cariz dictatorial, cuando no esperaron a que llegara la espléndida mañana del 3 de febrero de 1989 para descubrir las "atrocidades" de la dictadura, expresión utilizada después de la susodicha fecha hasta por los medios de don Nicolás Bo Parodi, conocido testaferro y compañero de bacanales del dictador.
Domingo Laíno, por ejemplo, descubrió que Stroessner era un dictador exactamente el día 21 de mayo de 1978, cuando viajó a Estados Unidos con pasaporte diplomático otorgado por el dictador (pasaporte Nº 0058). El ex diputado de la dictadura viajó a Estados Unidos para asistir a la reunión de la OEA con el contradictorio y firme propósito de denunciar la dictadura. Para que su denuncia fuera más contundente, le acompañó aquella vez su fiel esposa, Rafaela Guanes, que también viajó con pasaporte diplomático Nº 2.220.
La dictadura de Stroessner, según se sabe, había empezado en mayo de 1954.
La complicidad de Laíno en la aprobación de la Ley liberticida Nº 209/70 es fácilmente comprobable sencillamente revisando el diario de sesiones de la Cámara de Diputados, buscando la fecha 13 de agosto de 1970.
También es conocido que fue por orden del mismo Stroessner que el escribano Vázquez, Emilio Forestieri y el jefe del Ceremonial del Estado, Conrado Pappalardo, hicieron posible que Laíno volviera al Paraguay el 25 de abril de 1987, "para que con el lema de la no-violencia activa organizara el caos que estaba armando la oposición".
Por su parte, Fulvio Celauro y otras sectas de zoqueteros parlamentarios siguieron imperturbables en sus bancas hasta el golpe de febrero de 1989. Entre ellos se encontraban Enzo Doldán, Tadeo Centurión y el senador "de la democracia" Osvaldo Vázquez Ramos, luego influyente promotor del "pacto de gobernabilidad" con que los grandes demócratas lograron la esquiva prosperidad económica que les fue negada en otras épocas.
La apertura de los "Archivos del Terror" no solo permitió conocer atroces procedimientos policiacos, también conocer lo mucho que eran capaces de abrir la boca algunos de los grandes luchadores en pro de la democracia. Así se supo que otros personeros del liberalismo como los hermanos Levi Ruffinelli llegaron al extremo de convertirse en "informantes" de Ynsfrán sobre lo que hacían los abstencionistas del Partido Liberal, hecho documentado por el Centro de Documentación y Archivo ("Archivos del Terror"), libro M31.
Había sido precisamente Levi Ruffinelli un pionero en la colaboración con la dictadura, allá por la década de 1960, aceptando el puesto de alcahuete rechazado con dignidad por otros dirigentes liberales como Carlos Pastore. Es que se necesitaba a un parlamento representativo en vísperas de firmarse el entreguista tratado de Itaipú, tan lamentado hoy por los diarios comprometidos con la libertad de expresión.
Uno de los más obsecuentes colaboracionistas dentro del Partido Liberal de corte somocista de Paraguay, que hoy candidata a la presidencia al obispo Fernando Lugo pasando por encima de una cláusula constitucional que impide a ministros religiosos postularse a cargos electivos, era el Dr. Cástulo Franco, padre del compañero de fórmula del religioso, el candidato a vice-presidente Federico Franco. Es que si algo no se puede negar a los "inclaudicables luchadores" contra Stroessner, es su extraordinario don de la ubicuidad. En dictadura mezclados con los represores, en democracia revueltos con las víctimas.
Ahí están Luis Aníbal Schupp y el hermano del “industrial del odio” Edgar L. Ynsfrán convertidos en devotos chupacirios y monaguillos del candidato “del cambio”, el obispo Fernando Lugo.
Nada más revelador de lo que vendría como el matiz de los hechos que pusieron en marcha la transición democrática paraguaya: el cierre de cuatro entidades financieras y un consecuente golpe militar casi incruento, sin alternancia de partidos ni grupos. La familia del nuevo hombre fuerte, Andrés Rodríguez, reemplazando a la del Tiranosaurio Stroessner en todos los buenos negocios, incluyendo medios de comunicación, y las nuevas camarillas interpretando muy pronto las nuevas formas de impunidad acordes a una "democracia".
El conocido ex jefe de la DEA en Paraguay Robert Ridler se mostró sumamente "comprensivo" ante la prensa internacional cuando fue consultado sobre el papel de Cambios Guaraní (detonador del golpe, que contaba entre sus socios al célebre grupo Peirano-Facio) en el lavado de narcodólares, declarando que no podía asegurar que la "sospecha" sea fundada. Las premisas estadounidenses respecto al narcotráfico podían causar tensiones incómodas. Las carpetas serian archivadas, pero no destruidas, pensando en cualquier eventualidad.
El famoso libro "Conexión Latina" de Natham Adams y los artículos de Jack Anderson en el Washington Post, que habían sido tan deliciosas en círculos opositores, perdieron de inmediato su interés y se esfumaron mágicamente de la memoria de los grandes combatientes por la libertad. La misma complacencia devino para los nuevos "zares" de la comunicación, y las nuevas elites políticas y financieras.
Un ataque de amnesia había afectado a Aldo Zuccolillo cuando en la mañana del 25 de marzo de 1988 logró reunirse con Robert Gelbard, subsecretario adjunto para Asuntos Interamericanos del Departamento de Estado norteamericano. Frustrado por el fracaso de su plan Zeta acusaría allí a los opositores de "vagos, necios y cobardes", de acuerdo al memorando de la conversación. Omitió por supuesto delatar a sus amigos que traficaban drogas y ocupaban puestos claves en el aparato gubernamental, entre ellos al que había formado sociedad con él, para parir ABC Color. También las tapas de ABC pidiendo la cabeza de los disidentes, las crónicas donde el diario se congratulaba de haber recibido al dictador "en su casa", o los editoriales defendiendo la represión genocida desatada en Argentina por Jorge Rafael Videla, irían a parar al freezer.
Hoy al cabo de la transición esta comparsa de poseídos y endemoniados integran el equipo de apoyo del Obispo suspendido a divinis, junto con el principal financista de la oposición paraguaya –donaciones de USAID a ONGs mediante-, el embajador norteamericano James Cason y el derechista gobernador de Paraná Roberto Requiao. Ni falta hace recordar antecedentes de otros grandes próceres de la democracia como Alfredo Jaegli, hoy asesor del teólogo de la liberación en temas económicos, otrora pescador en directorios liberales revueltos, donde el común denominador era la trepada a costa de la integridad física del correligionario por medio de delaciones ante el temible jefe de la policía política Pastor Coronel.
La presencia de todos estos antiguos demócratas del dictador, hoy demonios del obispo, posicionados en el primer anillo que ha cercado a Fernando Lugo, nos hace pensar que para la lectura del actual escenario político paraguayo más que conocimientos de politología, se requieren profundos estudios de demonología y criminalística. Y que para resolver sus graves problemas, antes que una alternancia de partidos, al Paraguay le hacen falta los buenos oficios de un avezado exorcista.
CON EL RESPALDO DE STROESSNER
Aunque la victoria electoral del obispo Fernando Lugo sobre los 61 años de hegemonía del aparato clientelista del estado teñido del signo político colorado ha tenido diversas interpretaciones, y complejas y múltiples causas, es imposible ignorar el decisivo apoyo del sector otrora liderado por el desaparecido dictador Alfredo Stroessner, que gobernó en Paraguay durante 34 años (1954-89) y en tiempos de la guerra fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética se convirtió en pieza clave del Plan Cóndor.
Aunque el sector contribuyó con sus votos, aglutinados en torno a su nieto, el hoy senador Gustavo Alfredo Stroessner Domínguez, aún más decisivas resultaron sus influencias en Washington y el apoyo del grupo multimedia que maneja su familia.
El apoyo de los Stroessner al Obispo Fernando Lugo pretendió ser ocultado, pero se hizo público cuando un sobrino del dictador, el senador Julio Osvaldo Domínguez, fue sorprendido abandonando la residencia del obispo en la valijera del automóvil del diputado Rafael Filizzola. La prensa siguió a Filizzola por varias cuadras, hasta que pudo constatar que Domínguez salía del interior del baúl para abordar su propio carro.
VOTOS ANTICOMUNISTAS CONTRA HUGO CHÁVEZ
Los votos de los grupos anticomunistas que apoyaron al dictador Stroessner desde el mismo partido colorado (ANR), identificados con la disidencia en el partido de gobierno, decidieron apoyar la candidatura del clérigo presidente Fernando Lugo al constatar que éste era respaldado por la embajada norteamericana, y de que su supuesta adscripción al socialismo del siglo XXI y a la teología de la Liberación era apenas un golpe publicitario ideado por su equipo de prensa, integrado entre otros por el periodista Ausberto Rodríguez, quien por mucho tiempo se presentó como partidario del comunismo.
Luego de ganar las elecciones, el obispo selló pactos con el general golpista Lino Oviedo y con la línea oficialista del partido colorado, a la que había derrotado con apoyo de la disidencia, que se indispuso con sus candidatos en unas internas en la que no estuvo ausente el enfrentamiento entre Hugo Chávez y George W. Bush. El sector que aportó votos al obispo fue el bando que tenía el favor de Bush, el de Luis Alberto Castiglioni.
Los partidarios del desaparecido dictador, aglutinados en torno a su nieto, prefirieron al clérigo Fernando Lugo por su proximidad al embajador norteamericano James Cason, antes que a los grupos identificados con el líder bolivariano Hugo Chávez dentro del partido de gobierno, que apoyan las políticas integracionistas del MERCOSUR.
En alianza con la Nunciatura Papal, el aparato de la NED y la USAID y sus ONGs, el decisivo apoyo de la familia Stroessner y su multimedia, la embajada norteamericana logró ratificar su hegemonía sobre la clase política y la sociedad paraguaya.
OPERATIVOS DEL PLAN CÓNDOR Y FERNANDO LUGO
Esta enorme influencia había sido consolidada precisamente durante la dictadura anticomunista de Alfredo Stroessner, sembrando el terror con asesores y torturadores como el Coronel Robert K. Thierry, quien organizó los sanguinarios cuadros represivos del dictador a fines de la década de 1950. Uno de los principales seguidores del obispo, el doctor Oscar Insfrán, ha sido un verdadero precursor del operativo Cóndor y hoy se ha convertido en uno de los organizadores de la Santa Inquisición en este territorio por segunda vez colonizado y despojado por el Vaticano.
Da fe de la colaboración de Ynsfrán con la CIA un memorando fechado en Washington el 8 de Octubre de 1956, en el que se le asigna como asesor de la temible Policía política y en el que aparecen como participantes en los papeles Mr. Da Silva, primer secretario de la embajada paraguaya, Dr. Insfrán (el seguidor del obispo), segundo, Mister Rubottom (ARA) Y Mister Havemeyes (OSA). Se consigna en el documento que se envió una copia a la embajada de Asunción, cifrado ARA (Mr. King), ICA (Mr. Atwood), ARA (Mr. Rubottom) y OSA.
También se aclaraba en los documentos confidenciales norteamericanos que el Dr. Insfrán era el hermano del temible ministro político de Stroessner Edgar L. Ynsfrán, antecedentes sangrientos que no le impidieron aparecer públicamente en compañía del obispo Fernando Lugo como uno de los puntales de su proyecto político en múltiples ocasiones sin inconvenientes.
Orlando Fiorotto, un conocido partidario de Stroessner que perdió su puesto en la embajada de Buenos Aires por sus antecedentes de represor estronista -hoy electo senador-, recorrió varios barrios de Asunción instando a los seguidores del desaparecido dictador y a otros disidentes colorados a votar por el obispo Fernando Lugo.
Otro conocido represor de tiempos del dictador, Luis Aníbal Schupp, también se destacó como activo operador político del obispo.
LIBERALES ESTRONISTAS
Muchos de los liberales que apoyaron al dictador Stroessner, como Carlos Alberto González o Alfredo Luís Jaeggli, también se plegaron a la alianza del clérigo, incluso González, tras la victoria electoral del 20 de abril, fue presentado como la máxima autoridad en materia de reforma agraria.
González fue constituyente en el año 1967, cuando se votó la constitución por la cual Stroessner gobernó en Paraguay por décadas.
OPERATIVO 20 DE ABRIL
Todo el andamiaje de la CIA y sus extensiones y derivados, como USAID, la National Endowment for Democracy y la prensa adicta al imperio, se jugó por el obispo Fernando Lugo el 20 de abril.
En Paraguay, basta que un funcionario norteamericano visite el país y establezca sus lineamientos a través de la prensa, para que un coro polifónico de personajes vinculados a las ONGs, USAID, IAF, NED y periodistas de la misma índole levanten sus voces como un enérgico eco del visitante. Es lo que sucedió a principios de 1999, cuando bastó una visita del promotor del Plan Colombia Peter Romero y unas declaraciones en contra del gobierno de turno, para que se movilice todo el aparato manejado desde la embajada norteamericana de Asunción: beneficiarios de USAID, ONGs, movimientos políticos subsidiados por NDI, IAF, periodistas a sueldo de la NED y sus patrones los jerarcas de la SIP.
Entre estas supuestas organizaciones civiles estuvieron las feministas de convicciones subsidiadas por USAID como las Mujeres Políticas en Red, Parlamento Mujer, Red de Mujeres Políticas, Red de Mujeres Munícipes del Paraguay (RMMP), Coordinadora Interpartidaria de Mujeres del Paraguay (CIMPAR),), Mujeres Políticas por la Democracia y el Desarrollo,etc.
Son sufragadas desde la embajada norteamericana además de las redes de mujeres, Ideco (Roberto Ferreira), el Partido Demócrata Cristiano, Partido Encuentro Nacional, Patria Querida, el grupo de adherentes del Partido Unace que lidera Emma Rolón, la Red de Contralorías ciudadanas del Paraguay, la Contraloría Ciudadana de Ypané, Afosci, CIDSEP, CISNI, Fedem, Transparencia Paraguay, Semillas para la Democracia, radio Los Angeles, Radio Comunitaria de Villa Elisa, Fundación Tierra Nueva y GEAM, todos estos grupos aglutinados en el Grupo impulsor para la Regulación del Financiamiento Político en Paraguay.
La nómina sigue con Sakã (transparencia, en guaraní), integrada por cinco organizaciones no gubernamentales, Gestión Local, vinculada al Moviendo Tekojoja. Los "proyectistas" son Raúl Monte Domecq y Guillermina Kanonnikoff).
Otros grupos paraguayos financiados por extensiones de la CIA son Decidamos, Instituto de Geopolítica y Estudios Internacionales (IPEGEI), Radio CARITAS, Mujeres Por la Democracia, Centro Paraguayo de Estudios Sociológicos Fundación Paraguaya para la Cooperación y Desarrollo, Centro de Estudios Democráticos (CED), Centro de Información y Recursos para el Desarrollo, Instituto de derecho y Economía Ambiental, Centro de Estudios y Formación para el Ecodesarrollo, Asociación de Empresarios, Comité Paraguay-Kansas, Asociación Afro Paraguaya Kamba Cua, Centro Interdisciplinario de Derecho Social y Economía Política, Fundación Arlequín Teatro, Casa de la Juventud – Paraguay, cuna del Pmas de Camilo Soares, Cooperativa La Norteña y la Escuela Agrícola de Carumbey, Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales.
En el marco de la campaña pro-obispo, maletines de George W. Bush ingresaron en forma encubierta en Paraguay, yendo a parar a los bolsillos de los partidarios del obispo de los pobres y teólogo de la liberación, el marxista clérigo-presidente Fernando Lugo.
Por ejemplo, los 45.226 dólares que en nombre del Plan Umbral recibió recientemente la "guevarista" Casa de la Juventud (ONG que recauda para el PMas) de mano de organismos imperialistas bajo control de George W. Bush, supuestamente para enseñar a estudiantes secundarios algo fundamental: "identificar la corrupción" en Paraguay. Se suma el dinero a los 127.000 con que anteriormente les benefició la IAF. Se añaden en el mismo contexto las fuertes sumas que recibe Gestión Local, ONG cuyos responsables son a la vez financistas de Tekojoja, o los 132.700 dólares que en el 2006 recibió la Fundación Arlequín Teatro (refugio de organizadores de manifestaciones contra la actual administración municipal) para objetivos tan relacionados con el arte escénico como "ayudar a adolescentes de centros educativos a identificar, estudiar, discutir y atender las prioridades de la comunidad".
Debemos agregar los 116.300 dólares de George W. Bush recibidos en el 2006 por el CIDSEP, los 95.000 dólares recibidos por la Fundación paraguaya para la Cooperación y Desarrollo del ex intendente Martín Burt, los 94.000 depositados a nombre de la ADEC, los 27.500 donados a la CPES de Domingo Rivarola, los 164.404 aportados a la CED, o las importantes donaciones que reciben el CIRD de Agustín Carrizosa para "apoyar a las organizaciones de la sociedad civil", la IDEA de Patricia Abed, o los sensibles ecologistas de Alter Vida como Jorge Lara Castro.
Este entramado de personas y organizaciones financiadas por la embajada norteamericana, constituye en Paraguay una cofradía que goza del apoyo de la prensa, que también recibe sobornos del embajador norteamericano.
EL operativo 20 de abril en Paraguay constituyó una de las pruebas más esquemáticas de la aplicación de las teorías de Gene Sharp, sobre el poderío de las ONGs para desestabilizar un gobierno, aparato con el cual la embajada norteamericana de Asunción ahora logró tumbar a un partido que llevaba nada más y nada menos que seis décadas de hegemonía, para volver a ubicar en el poder a los mismos de siempre: Aldo Zucolillo, Humberto Rubín, etc.